Las Fiestas Patrias son uno de esos momentos del año en los que la casa cambia de ritmo. La familia y los amigos se reúnen, aparecen platillos especiales y la mesa se convierte en el centro de la celebración.
Preparar la mesa para la ocasión, no significa llenarla de adornos. Una buena mesa se construye a partir de pequeños detalles: color, texturas, flores, una vajilla con personalidad y, sobre todo, espacio suficiente para que la comida vaya llegando y todos puedan compartir.
Prepara una mesa que invite a quedarse.
Antes de pensar en los platillos, piensa en el ambiente. Una base con colores neutros permite incorporar algunos acentos mexicanos sin saturar la mesa. Puedes utilizar manteles sencillos, flores naturales, servilletas de color y piezas de vajilla con diferentes tonos o patrones.
No es necesario que todo combine exactamente. Lo importante es encontrar un hilo conductor y dejar que cada elemento tenga su espacio.
El resultado debe sentirse preparado para una ocasión especial, pero también cómodo. Porque una mesa de Fiestas Patrias no está hecha solamente para verse bien: está hecha para utilizarse durante horas.
Los sabores también forman parte de la mesa
Pozole, tostadas, salsas, guacamole, antojitos y diferentes acompañamientos llegan a la mesa para compartirse.
En lugar de servir todo desde la cocina, puedes convertir a los alimentos en parte de la composición. Coloca algunos ingredientes al centro, utiliza platos pequeños para los acompañamientos y deja que cada persona termine de preparar su platillo a su gusto.
El color del chile, los rábanos, el aguacate, el limón o las tostadas aporta por sí mismo buena parte de la personalidad que necesita una mesa mexicana.
La clave está en no buscar una mesa perfecta, sino una mesa viva. Una en la que se note que alguien acaba de servirse, que otro está alcanzando una salsa y que la siguiente ronda de comida está por llegar.
No olvides las bebidas y la sobremesa
La celebración no termina cuando se retiran los platos. Tequila, mezcal, aguas frescas o alguna bebida preparada pueden acompañar el brindis; y después, un café o una bebida caliente pueden prolongar la conversación alrededor de la mesa.
Preparar desde el principio una zona para las bebidas ayuda a que cada quien pueda servirse y convierte ese rincón de la casa en otro punto de reunión.
Y probablemente ahí está uno de los mejores consejos para recibir en estas Fiestas Patrias: no intentar controlar cada detalle.
Prepara la casa, pon una mesa que disfrutes, sirve algo rico y deja que la celebración haga el resto.
Porque al final, una buena mesa no se recuerda solamente por cómo se veía, sino por todo lo que ocurrió alrededor de ella.
Celebra en casa, celebra a tu manera.